29.1.07

Cada animal tiene un mundo (Esta mañana me he levantado...)

Aunque uno lo intente, no está hecho a prueba de errores. Aún no sé muy bien por qué (inspiro confianza, dicen), a veces la gente me cuenta cosas y espera de mí un consejo como si fuera algo así como el venerable y sabio anciano de la tribu.

Y un carajo. No hace falta buscar mucho para darse cuenta de que, si tuviera todas las respuestas, yo no estaría como estoy. Estaría en el 50x15, supongo. Pero no, no tengo ni mis propias respuestas y, por supuesto, es muy difícil pronunciarse en algún sentido u otro sobre un tema en concreto si, de paso, no se cuenta con toda la información. Bueno, más que ser muy difícil pronunciarse, lo complicado es hacerlo teniendo una mínima garantía de aciertos.

Luego, pasa lo que pasa. Aquí y allá hay lagunas de información o información equivocada (a esto mejor llamarle desinformación) y, como dice Murphy: «Si dados los datos incorrectos sigues una lógica perfecta, llegarás a una solución necesariamente falsa; por contra, si dados los datos incorrectos sigues una lógica equivocada, tienes una cierta probabilidad al azar de acertar.»

No se pueden hacer resúmenes breves y exactos de informaciones complejas. Con esto aparece el mismo problema que con la compresión de imágenes. Puedes comprimir hasta un cierto límite sin perder calidad pero, a partir de ahí, si quieres comprimir más tendrás que sacrificar información de la imagen. Y la representación que tengas puede llegar a ser muy distinta de la original, según la bondad del algoritmo de compresión.

Cada animal tiene un mundo, y es imposible resumir ese complejo mundo a alguien que no lo está viviendo. Últimamente estoy teniendo muchos fallos en mi sentido crustáceo (que es lo que me servía para rellenar esas carencias de información), o no lo he sabido interpretar correctamente. Y estoy fallando más que una escopeta de feria. Aviso, como siempre he avisado: mis consejos están para ignorarlos completamente y hacer lo que a uno le diga el corazón que haga.

También me está resultando muy difícil resumir mi propio mundo a otras personas. Me faltan las palabras... y eso me acojona. Más que fallar, más que la sensación de perder el control (un control aparente, por supuesto) sobre lo que te rodea. Aunque si me faltan las palabras, siempre puedo inventarme alguna nueva. Como estrógalo.

Muchos estrógalos para todos.

5 comentarios:

servidora dijo...

Y tú que te lo ampulgres :-)

Te olvidas de una cosa: a veces, basta con que alguien te escuche. O te lea. Y tú escuchas y lees que da gusto :-) (cosa que servidora agradece mucho :-))

nanit...

Mars Attacks dijo...

Hace tiempo que sé una cosa: siempre basta con que uno te escuche. Porque, en realidad, todas las respuestas que necesitas las has tenido siempre contigo (basta con que la encuentres para darte cuenta de esto).

Incluso cuando el cerebro te dice una cosa, si hay algo dentro de ti que te dice otra, quizá no debas descartarla. Cuanto más lo pienso, más me doy cuenta del cartel de neones que he tenido a veces en el estómago diciéndome una cosa, y he terminado por tomar una decisión "lógica", y luego el cartel ha tenido toda la razón, y todo ha parecido tan obvio entonces...

A mí lo de escuchar se me daría mejor si no tuviera este vicio de mover la boca emitiendo sonidos (o los dedos, según el caso) ;) Pero se agradece igual, preciosa =***

servidora dijo...

Bueno, de hecho también mueves los dedos cuando escuchas y estoy por jurar que mueves la boca cuando lees ;-)

Pero eso forma parte de tu encanto :-) Que sí, que yo también te jruestrum ;-)

Olga dijo...

A veces se trata de confianza y por lo tanto no se espera un consejo infalible sino una opinión. La falta de información a veces se ve suplida por el conocimiento del medio animal y la raza del animal observado.

Mars Attacks dijo...

Pues más o menos a eso me refiero. Que, como opinión, me parece siempre constructivo aportar o que te aporten un punto de vista nuevo, que luego puedas "normalizar" a la situación de quien te lo está dando.

Por ejemplo, sé que si hablo con algún amigo determinado sobre chicas, lo primero que me dirá es que lo que tengo que hacer es dejarme de tonterías e intentar tirármela, que todo lo demás lo puedo tener con cualquiera (dicho así a lo bruto). Puedo, sin problemas, ajustar el "mensaje" a su forma de ser y quedarme con un contenido que sí es aplicable a mi caso como "deja de preocuparte tanto por el futuro y saborea más el día a día" (por ejemplo, es algo totalmente ficticio).

Pero si llega alguien y me dice "te he hecho caso y he decidido..." se me saltan las alarmas y pienso "ay, insensato, ¿pero qué has hecho?". Como si todo me fuera tan bien que quedara claro que tengo el secreto para ser feliz =)

En fin, voy a hacerme una chapa con un disclaimer: Mars Attacks no se responsabiliza de la gente que le haga caso.