21.6.09

Robots e Imperio (A veces pasan cosas)

Llevo unos días escuchando noticias acerca de nuevos artefactos robotizados pensados para misiones militares: helicópteros teledirigidos con ametralladoras incorporadas, "perros robot" a los que quieren incorporar ametralladoras, pequeñas tanquetas con ametralladoras incorporadas, serpientes espía (a las que de momento no les han encontrado dónde incorporarles una ametralladora...).

Hay por los youtubes un vídeo en el que sale aún bastante animación 3D de lo que se pretende con esos bichos, y algún prototipo real que ya está en funcionamiento (si no sabéis cómo distinguirlos, los de 3D disparan ochocientas balas por minuto, sin sufrir el retroceso del disparo; los reales pegan un tiro cada tres segundos, cuando se han logrado recuperar de la sacudida del anterior).

Si queréis saber en qué industria es buena idea invertir vuestros ahorros, no lo dudéis: buscad una que esté haciendo I+D en pulsos electromagnéticos portátiles (y, a poder ser, robotizados). Y comprad un par cuando estén hechos, que antes o después parece que los vamos a necesitar...

Cuánta violencia suelta por ahí, qué asco...

27.5.09

Ilusiones (A veces pasan cosas)

Parte de no escribir nada últimamente se debe a que tenía 404 entradas y cada vez que iba a escribir algo me decía a mí mismo "404: Blog not found". Los internautas avanzados entenderán el chiste.

Hace un tiempo leí en algún lugar que el castellano es el único idioma en el que la palabra "ilusión" tiene una connotación positiva. En el resto, "ilusión" es sólo sinónimo de engaño, de impostura, de truco para hacer creer lo que no es. En este sentido, que es el de su primera acepción en castellano, entendemos asuntos como la ilusión de magia o la ilusión de los niños por el Ratoncito Pérez o los Reyes Magos.

Pero además, en castellano también puede significar un sentimiento de esperanza por algo (que puede verse cumplido o terminar siendo sólo un engaño como en la primera acepción). Y, sobre todo, es un sentimiento de vivacidad en general por algo o alguien, independientemente de cómo resulte. Una energía que se desprende basándose en la actualidad de tus vivencias reales. Mientras escribo esto, noto cómo me cuesta definir este tipo de ilusión sin que se le pueda criticar que incluso esas vivencias reales pueden ser una malinterpretación o un engaño de lo que en la realidad objetiva (o en otra realidad subjetiva) está ocurriendo.

En el caso de las parejas o trabajos, a veces se escucha que alguien ha perdido la ilusión. Cabe preguntarse si lo que ha sucedido realmente es que esa ilusión se ha convertido en el sentido usual de ilusión, y se ha encontrado con un desengaño o con una esperanza inclumplida. ¿Una desilusión entonces debería implicar tristeza por el engaño descubierto o alegría por encontrarse con la realidad, por inconfortable que sea ésta? Quizá un poco de cada.

El otro día me encontré un par de mariposas revoloteando en lo más alto castillo de Santa Bárbara de Alicante. Una de ellas se paró a un metro de mí, y se dejó fotografiar a menos de diez centímetros. Al terminar la foto, se marchó, presumida ella. Me hizo ilusión acordarme de Natxo y de sus "señales" con Glo. En cualquiera de las acepciones de la palabra ilusión. Y todavía me hizo más ilusión compartir el viaje con una persona tan excepcional como Marta. Hay gente que es pura ilusión, en el buen sentido de la palabra. Ella no sólo la tiene, sino que es capaz de generarla a su alrededor.