19.8.05

De vuelta con la luna (A veces pasan cosas)

«Lunático es mi segundo nombre. El primero es Marciano.»
Quizá podría ser un buen comienzo para una psicothriller-ciencia-ficción estadounidense de serie B.
Hoy casi había luna llena. Me encantan estos días, porque conducir a altas horas de la noche deja de producirme ansiedad. Veo la carretera bien sin necesidad siquiera de utilizar las luces largas, todo está en calma y si pudiera, me bajaría del coche y me haría con un buen telescopio o una cámara de fotos y pasaría todo el tiempo posible haciendo compañía a la Reina de los Solitarios.
A mucha gente se le va la cabeza estos días. Hay quien cree que es un mito, pero basta con conocer a alguien con algún trastorno mental, por leve que sea, para darse cuenta de lo mucho que los biorritmos se ajustan a los ciclos de nuestra silenciosa compañera. Probablemente esas personas, quienes se hayan dado cuenta, la hayan odiado alguna vez. A mí me fascina, pero por determinadas causas de mi vida, he llegado a desarrollar un cierto respeto.
Dándole una vuelta al asunto, lo mejor y lo peor de mi vida en estos últimos años ha venido de la mano de algunas lunas (de forma simbólica o literal). Canciones, comportamientos insanos, personas, relatos, paisajes, ideas...
Una amiga me dijo una vez: "Qué luna tan bonita hay esta noche, ¿verdad? Te la regalo."
Ahora que es mía, y sabiendo que no puedo acaparar tamaña belleza, creo que voy a regalársela a la zona lunar que más me gusta. Se lo merece, aunque pobre luna, va a envidiar bastante las cualidades de su dueña. Pero sé que la cuidará bien.

Buenas noches, marcianos lunáticos, vampiras y hombres-lobo.
Buenas noches, luna de mi corazón.
Buenas noches a todo el planeta Tierra... donde sea de noche, claro.

3 comentarios:

Albert dijo...

A mi me regalaron un pedacito de luna en una ocasión. Tendremos que ir al registro de la propiedad a ver a quien pertenece ese cacho, si a mi o a ti (o a zona lunar en este caso) :)

Tantos dueños tiene la luna como ojos melancólicos osen mirarla...

Mars Attacks dijo...

Lo bueno de Marte es que tiene dos lunas. Claro, que Júpiter supera las 17...
Creo que en el sistema solar hay lunas suficientes para contentarnos a todos, y yo me conformo con un cacho de asteroide del cinturón entre los dos.

Anónimo dijo...

¡Qué bonito!

Ojalá fuese un trocillo de esa zona lunar (o sea un lunarcillo ;) :P ) para quedarme con un pedacillo

Besos lunáticos