15.6.18

La más rápida

Una mano ornamentada con un pequeño tatuaje agarró su mano justo en el momento en el que ella iba a hacer click sobre el ratón. Mirándola, sorprendida, reconoció el tatuaje; era exactamente el mismo que el que eligió para su propia mano unos años atrás. Subió la vista a lo largo del brazo, hasta encontrarse con una familiar tez clara, con su iris pigmentado, con sus indómitos bucles dorados. Se le cortó la respiración al reconocerse a ella misma allí, de pie, sonriéndose.

Sin darle tiempo a verbalizar la pregunta que sus desorbitados ojos pronunciaban, ella le dijo que no se preocupara, que simplemente había usado tecnología taquiónica para poder transmitir información más rápido que la luz y enviarla, por tanto, al pasado, para evitar que publicara aquella entrada un día antes de la fecha indicada.

Dicho esto, se desmaterializó.

Este relato participa en la iniciativa Café Hypatia.

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