11.11.05

Blandiblue (La semana pasada me levanté, y vaya si hacía frío...)

Zárágózá es la única palabra en castellano que se acentúa en todas sus sílabas. Ésta es la crónica del reciente viaje a dicha capital para asistir a las jornadas

Blendiberia 2005

Hecha la maleta, cojo el tren que me llevaría desde Nules a Sagunto. Desde allí tendría que tomar el regional a Zaragotham (cerca de Huesconsin) en el que me acompañaría Pepius (que a su vez sería acompañado por mí mismo).
Cinco horas de viaje dieron para mucho: puesta al día en algunos temas, lectura de revistas varias, alguna cabezadita, un vistazo a la nueva generación de consolas e incluso tiempo para adelantar algo de trabajo de la Universidad.
Llegamos al lugar, apreciando un significativo descenso de las temperaturas. Después de preguntar a un par de seguridad, llegamos a la parada de autobús que supuestamente nos tendría que dejar en el campus donde se celebraba el invento. El autobús era el 42 (número fácilmente recordable por motivos obvios).
Media hora y una llamada después, nos percatamos de que hemos llegado al campus equivocado: estamos en la politécnica de ingeniería, y debíamos haber ido a la de geológicas. Como a estas alturas ya son las 15, aún no hemos comido y a las 17 dará comienzo el evento, comemos en la cantina donde los oriundos me informan que mejor servicio dan.
En una de esas estrambóticas fusiones espaciotemporales que sólo el Gran Programador comprende, me encuentro inesperadamente con mi tocayo, compatriota y coetáneo colega Emilio, que según la versión oficial, estaba de entrevista de trabajo. Claro, y yo iba dos días a unas charlas sobre un programa de 3D, no te jode...
Hice como que le creía, y tras recibir instrucciones de Klópes (nombre en clave de una supercomputadora con cierto aire a Neo pero hecha con Lego -estos zaragozanos son mu brutos mu brutos-), tomamos el autobús 24 con destino al campus correcto.
Después de volver a pasar por el Ebro y rellenar un par de garrafas que los dos activistas valencianos llevamos preparadas (tacita a tacita...), nos encontramos con grato alivio a la entrada del edificio de Geológicas de la Ciudad Universitaria. Exactamente, debajo de una palmera con una extraña mutación genética que le confería forma de palmera.
Tras los irreverentes saludos de rigor, presentaciones de las nuevas caras y un par de fotos, corre el rumor de que el hostal en el que nos hospedábamos venía a ser algo así como la versión góticokafkiana de la casita de pin y pon. Para colmo, estaba situada delante del sex shop más antiguo de la ciudad (según cuenta la leyenda, primero construyeron el sex shop, después el hostal, y más tarde se fue edificando lo que sería la Zárágózá que hoy conocemos todos).
Lo que más yuyu me dio realmente, fue la historia acerca de la petición de ayuda en recepción para poder abrir algunas puertas. La frase "Tú mete y tira, mete y tira" por parte de una chica rusa en recepción daría mucho que hablar...
Al preguntar sobre el aula del evento de las jornadas Blendiberia en la conserjería del edificio, la respuesta fue un "¿Jornadas de qué? ¿Blandiblue?".
Las jornadas del año siguiente (corre por internet el rumor de que serán en Ciudad Real) quedaron automáticamente rebautizadas.
La primera charla la dio un chico muy dinámico y fluido, compañero de Klópes, que había realizado un estudio acerca de nuevas aproximaciones a la resolución de sistemas de simulación por elementos discretos.
Aquello acababa de empezar, y ya se palpaba la alteración de midiclorianos en el ambiente. Conocimos los trabajos de Delaunay y Voronoi, y desde entonces nos referiríamos con este nombre a la rusa del hostal.
La segunda charla de la tarde, a cargo de Klópes, trataba acerca de fractales (¡ARfs!), algunas de sus características y algunos de los parámetros que Blender utiliza internamente para calcular algunos materiales. Hizo una pequeña demostración de su script Terrynoise (y de cómo programa un experimentado matemático: si no funciona, coméntalo) para modificar el relieve de una malla de forma que pueda simular terrenos. El público no podía contener su emoción y empezaron a lloverle bragas y demás lencería interior (¡Este año tuvimos récord de mujeres! ¡3!).
Para rematar la tarde, el ínclito Notxor nos pegó a los asientos con su charla acerca de la psicobiología de la percepción visual: por qué vemos como vemos, cómo funcionan algunos de los efectos visuales de los que recibimos en "forwardings" de correos, cómo ven otras especies animales, particularidades de la luz, de nuestra evolución...
Acabamos hacia las ocho, y con permiso del viento racheado buscamos un lugar para cenar. Terminamos en un restaurante donde la calidad de la comida era equiparable a la de los comensales. Separados en mesas de cuatro (aunque "exiliaron" a Notxor y Jandro a las mesas de la entrada por estar solos en la suya), charlamos sobre películas (en nuestra mesa) y vaya usted a saber de qué en las otras.
La edad no perdona, y mientras otros fueron a dar una vuelta por los antros del lugar, los más mayores de espíritu decidimos enfrentarnos con el Hostal Maldito.
De esta etapa del viaje sólo diré una cosa: a las nueve de la mañana del día siguiente, 14 de los 18 blenderadictos que se hospedaban allí, se fugaron en masa hacia un hotel donde no tuvieran (entre otras cosas) que cabalgar el minirretrete de lado por estar pegado a la pared.
La desbandada tuvo consecuencias: hizo recuperar la actividad a un zombie del lugar, que insistía en que pagaran la noche que habían reservado y no iban a usar, y no sé muy bien por qué, la dueña del lugar parecía haberse quedado con mi nombre (¡si yo era de los que me quedaban!). Tuvo otra consecuencia secundaria, pero mi colega de habitación y yo no lo averiguaríamos hasta esa noche...
La primera tanda de charlas del día siguiente comenzó a cargo de Magaly y versaba acerca de la traducción de la documentación de Blender que se está llevando a cabo. Además de comentar bastante informalmente los aspectos de su vida que le llevaron al mundo de linux, de Blender y de su documentación, también empezó a ejercitar el conocido "Live Browning" acuñado en la edición anterior de las jornadas.
Mientras el inefable Javier Belanche intentaba que el linux del Mac se llevara bien con el proyector, 8tintin nos puso al día con las novedades en el sistema de animación de Blender: huesos, envolventes, controladores, drivers, claves, todo lo que siempre quiso saber y nunca supo a quién preguntar acerca de la cinemática.
Hicimos un pequeño alto para atender ese feo vicio que algunos aún tenemos. De nuevo nos escindimos en subgrupos (es muy difícil cuadrar gustos de 18 personas, y no digamos de 18 blenderheads) y el nuestro fue a parar a una bocatería en la que, por un módico precio, llenamos las tripas de unos estupendos bocatas.
Después, dimos un pequeño paseo para conocer uno de los lugares que todo friki que se precie debe conocer de Zárágózá: Freakland. Sobran las palabras.
Volvemos a la carga, y Morcy nos habla del estado de los tres proyectos que lleva entre manos: una visita virtual a un recinto hospitalario (cualquier excusa es buena para ponernos los dientes largos sobre el equipamiento de la Universidad de Oviedo del que disponen para renderizar), el Moskis3D (la adaptación para Blender del genial sistema intuitivo de modelado Teddy) y el YAFRID, un proyecto similar al SETI pero para prestar tiempo de cálculo de nuestras computadoras para ayudar a la gente que necesite renderizar, mediante un interfaz web muy completo a la vez que sencillo. Francamente, impresionante.
Y no menos impresionante fue la charla de Jandro, el creador del motor de render fotorrealista Yafray. Le preguntamos si venía a hablar del Game Engine, y nos contestó que al final de la charla hablaría del Game Engine de Blender. Después, empezó a contarnos el estado del arte de Yafray, la problemática de la iluminación de ciertas escenas, el tope que le ve al sistema actual y la necesidad de empezar desde cero con otra perspectiva: Fry.
Para los que se lo pregunten, Yafray viene de "Yet Another Free RAY-Tracer". Fry viene de un personaje de Futurama.
Después de hacernos una demostración de esta nueva versión del motor, finalizó la charla diciendo "Y Blender tiene un Game Engine". Sublime :D
Y por fin, el famoso escuadrón de la muerte formado por Javier Belanche, 8tintin y Edu nos habló de su proyecto de llevar al "3D" (es un decir, enseguida veremos por qué) el cómic de Max Andersen titulado Car Boy.
Buscando un punto de vista distinto del convencional, han acabado renunciando al 3D para los personajes (Car Boy, el niño con cabeza de coche, y Tractor Girl, la niña con cabeza de tractor). En su lugar, han escaneado dibujos de los mismos pintados con acrílicos y animados en 2D, con un estilo que roza el de South Park. Los decorados, aunque tienen más de 3D, siguen una estética parecida. Pero lo realmente impactante viene en el tratamiento de los "espacios cerrados", en los que han preferido integrar cosas reales: por ejemplo, en lugar de usar un modelo 3D de una de esas esferas de nieve con un motivo dentro, enviaron el modelo a que lo reprodujeran en la realidad, le enviaron la maqueta al creador del cómic para que la pintara a su gusto, y montaron y grabaron el betacam el artilugio para después integrarlo. Y en una secuencia, Car Boy aparece jugando a un juego de spectrum (su propio juego) en la tele, así que...
Sí, lo que estáis imaginando. Aún no he terminado de asimilarlo...

Salimos de allí medio conmocionados (o totalmente conmocionados), y nos dirigimos al hostal (los que continuábamos allí) antes de ir a cenar. Al llegar, nos encontramos con una escena tétrica: un hombre mayor, con una brecha en la cabeza y un reguero de sangre coagulada bajándole hasta la barbilla, le dice al dueño con un tono entre lastimero e indiferente: "Entonces, ¿me vais a dar de cenar?".
Segundos tensos de silencio entre los presentes. Al final el dueño dice un "vale, va" y el hombre se dirige al comedor, mientras nos dan las llaves y subimos sin mirar atrás...
Esa noche pensamos en atrancar las puertas de la habitación.
Al llegar a la misma, nos encontramos con la "sopresa". No sabemos muy bien si era un obsequio a la fidelidad, o una forma sutil de decirnos "maricones, que os den por el culo", pero en la mesita hicieron acto de presencia un par de preservativos. Incredulidad, cruce de miradas, y un par de fotos sexys para dejar constancia del hecho durante la cena.
En este caso, el organizador Klópes (al que aún buscan los ninjas asesinos de Belanche por lo del hostal) había propuesto y reservado sitio en un conocido lugar de Zaragotham, en el que se cenaba de tapeo y había mucho ambiente y animación. Al llegar allí y ver a tres grupos de mujeres celebrando sendas despedidas de soltera a grito pelado, la mayoría se rajaron.
Decenas de mujeres solitarias y dan media vuelta y se van, desde luego...
Acabamos cenando pasta y similares en un restaurante, divididos en dos mesas grandes. Tratamos temas de astrofísica, topología, biología, etología, defensa personal, parecidos razonables, confusiones, hipnosis, neurología, lógica difusa... lo típico.
A estas alturas, sólo quedaba una mujer en el grupo (¡aún no me explico cómo demonios hicimos para perder a Megacat!), que también acabamos perdiendo (al igual que a gran parte del grupo) entre bar y bar (de todos los estilos: gótico, alternativo, ...). Tienen estupendas paredes en Zárágózá.
Los más intrépidos terminamos charlando delante de algunas Sputnik (una marca excelente de cerveza con vodka que no he visto comercializada por aquí, una lástima). Luego al hostal, cubriéndonos las espaldas, y al día siguiente... se acabó la fiesta.
Adormilado en el coche de Papius (el padre de Pepius), más contento, más sabio y más friki, hacía repaso de los grandes momentos, las personas que he conocido (ha sido un gusto enorme poner caras a esa gente tan especial) y las grandes ausencias.
Los presentes: Supertorpe, Damiles, ElFiti, Lordloki, Koex, Edu, Klópes, Leander (¡igualito que como me lo imaginaba!), Magaly, Belanche, ElGordo (contra todo pronóstico, ¡está hecho un fideo!) Jandro, DJ Fight, Pepius, Megacat (¡megamiau!), Taz, Morcy, David, Edu, 8tintin, Pinucset Bros, y un par que pasaban por allí.
Los ausentes: Caronte, Anexus, BitSpawn, LuisF, Dvd, Shazam, Chronoh y el resto de blenderadictos del mundo.

Para Zona Lunar: grrrrrr, el año que viene te arrastro a Ciudad Real, y te lo pongo por escrito para que luego no digas que no recuerdas que te haya invitado :-P

Las fotos en breve ;)

1 comentario:

William dijo...

He llegado hasta aquí y de un tirón! Creo que ha sido el post más largo que leído en mi vida XDD Pero genial :P