1.6.07

Divagaciones con la luna (Esta mañana me he levantado...)

Volvía de un estúpido viaje relámpago al pueblo a causa de un ensayo que no tenía. Me acompañaba en mi camino de regreso el Doctor Divago, con su "Camino de regreso":

Todos los negativos de mi futuro
que esconde el destino,
se positivarán,
alguien lo revelará.

Mis pensamientos se fueron hacia algunos amigos que me habían comentado su preocupación sobre el futuro. En concreto, los de algunos amigos fotógrafos. «Tengo que pasarle esta canción», iba pensando, cuando surgió a poca altura sobre el mar una enorme luna anaranjada, con un halo rojizo que inundaba las delgadas nubes que intentaban taparla ridículamente. Un poco más abajo, las luces de la civilización regaban todo el contorno marítimo hasta donde se perdía la vista, dejando intuir la curvatura de la superficie terrestre.

Así que llegué a casa y me puse a escribir todo esto, hasta que no supe cómo continuar y, sencillamente, lo dejé ahí.

27.5.07

Lo que tiene que pasar (A veces pasan cosas)

Lo que tiene que pasar para que comience a creer en la política es relativamente fácil.

Aquellos que ostenten un puesto político y derivados se autoasignarán el salario mínimo interprofesional.

No habrá oposición: los partidos que no resulten los más votados se dedicarán a la propuesta estudiada de mejoras para el lugar. El prestigio de cada partido no vendrá dado por los insultos que profiera al partido en el poder, sino por la calidad y cantidad de sus propuestas.

Tendrán que dejar de perder el tiempo con mutuas acusaciones. Ante un problema, deberán responder con las mejores formas para solucionarlo que se les ocurriera.

El partido ganador podrá disponer a su voluntad de los expertos en la materia de otros partidos, fusionando sin problemas ideas de bandos políticos dispares.

De hecho, tendría que dejar de existir la separación entre partidos; si realmente tienen como meta hacer prosperar un lugar, es incongruente que se vean incompatibles entre sí.

Aún diría más; lo que tiene que pasar para que comience a creer en la política es que dejaran de existir partidos. Que se concienciaran de que lo importante no es la ideología, sino las ideas.

Lo que tiene que pasar para que comience a creer en la política es que desaparezcan todos los aprovechados sedientos de poder y lucro, y tomaran las riendas la gente que realmente quiera tanto a su pueblo que no le importe quién esté a las riendas mientras busque la prosperidad de dicho pueblo.

No parece difícil.