17.12.06

El tío ése de las barbas (Esta mañana me he levantado...)

Aquél niño pequeño iba paseando por la calle cuando le vio. Enseguida, le dijo a su compañero: ¡Mira, por ahí va el tío ése de las barbas! ¿Cómo se llamaba?
"Gandalf el rojiblanco", le respondió el otro, sin perturbarse.

Pues bien, llegan las navidades, como suele ocurrir más o menos por esta época del año. Uno piensa en cosas como que debería encontrar a alguna joven médica con la que salir, o que está bien eso de los relojes binarios, o en las tácticas de "mercadishing" de los mendigos de hoy en día, en el cambio climático, en las tácticas de control mental de algunas especies de hongos, en la bonanza de usar un explorador y gestor de correo libres para evitar virus...

Uno piensa en muchas cosas. Piensa, sin despeinarse, en que siente que se está pudriendo por fuera y por dentro. Cada día que pasa es un día entrópico, las cosas se tuercen más, tienes menos energía para ponerlas rectas, menos tiempo para recuperar energías, menos ilusión, menos libertad. Y, sin embargo, cada vez se apunta a más bombardeos, que sólo sirven para que el sistema se retroalimente.

Cuando tienes ganas de tener un mes de vacaciones para poder hacer tranquilamente todo el trabajo que tienes pendiente, o que necesitas tres meses de vacaciones para pasar una miserable tarde de hacer lo que te apetece, la vida (o su sucedáneo) se vuelve bastante incongruente. ¿Para qué todo esto?

Tampoco importa. Algunas cosas tienen menos futuro que un sistema de comunicación basado en señales de humo encriptadas con RSA. Cada vez noto más cerca la Tercera (Guerra Mundial, si no estamos ya en ella), hemos enviado a paseo a un montón de especies sin hacer nada más que lamentarnos por ello y seguir ensuciando, y el mundo se vuelve un lugar más complicado y triste en el que estar. O el que se vuelve más complicado y triste es uno mismo, y por eso deja de valer tanto la pena. Como decía, tampoco importa. No hay más remedio que seguir adelante, a ver qué pasa. A ver quién habrá conectado en el IRC un 1 de enero a las 00:00. Debe de ser gente interesante (aunque habrá de todo, supongo).

Es curioso el efecto "Bola de Drac" cuando un grupo de amigos ha estado juntos durante un rato y llega el momento de separarse. Se suelen parar en un lugar, se despiden (besos, abrazos, buenas palabras), y entonces se esparcen cada uno por su parte, de la misma forma que las Bolas de Dragón salían lanzadas después de haber sido reunidas para invocar al Dragón Sheron.

Ah, se me ha quemado el transformador del disco duro Woxter (de esos raros de 4 pines) y no consigo encontrar un recambio por ninguna parte. Mañana llamaré al servicio técnico, a ver si hay suerte. Y Timofónica sigue sin devolverme mi querido ej-molina@terra.es. Ya se lo recordaré cuando me llamen para algún tipo de oferta que podrán meterse sus brillantes culos metálicos.

A la gente se le va la piña (y si tiene problemas mentales, ya ni te cuento). Navidad es una fecha muy rara, que deberíamos empezar a celebrar a mediados de julio. Dios salve a la Reina. Y basta ya de tonterías. EOF.

5.12.06

El futuro, hoy, ya no es lo que era (A veces pasan cosas)

Lo prometido es patada en los cojones. Hoy toca: viajes en el tiempo.

En las películas de ciencia ficción, solemos encontrarnos con dos tipos de situaciones, a las que llamaré:
  • Línea de tiempo única
  • Líneas de tiempo múltiples
Y cada una de estas situaciones, con dos versiones: la alterabilidad o no de los acontecimientos.

Vamos a comenzar por la versión más simple, la de línea de tiempo única. Un buen día, coges la máquina del tiempo que tienes en el garaje (así, porque sí), y te vas al pasado. Dependiendo de si suponemos la alterabilidad o no de los acontecimientos (dicho de otra forma, si el "destino" está escrito o no), tendrás que tener cuidado de no tocar nada. Bueno, por si acaso, no toques nada.

Si hay destino preescrito e inalterable, no hay problema. Como mucho, serás un mero espectador privilegiado de una historia que ocurrirá hagas lo que hagas. Pero, si la historia se puede alterar, entonces podría darse una paradoja (vuelves al pasado y matas a tu madre antes de que te tenga: no podrías haber nacido).

Sobre esto, dos cosas:
  1. "Paradoja" es una palabra muy fea, casi como "alcachofa", así que lo ideal es evitarlas.
  2. La versión más conocida es la de volver al pasado y matar a tu abuelo, pero creo que es más seguro si matas a tu madre. A saber si realmente ése era tu abuelo. Además, es mi blog y me lo follo como quiero.
En realidad, pensándolo un poco, aunque llegado al momento en el que tuvieras que nacer no fueras concebido, por el hecho de ya existir en el pasado pues... eso, que ya existirías. ¿Enrevesado? No tanto, si lo ves como un simple "teletransporte" sólo que, en lugar de en el espacio, todas tus moléculas se desplazan en el tiempo. Ya estás allí, y nada debería poder "hacerte desaparecer". Así que podrías "disfrutar" (o padecer de) los cambios que hubieras efectuado.

La idea de múltiples líneas de tiempo quizá sea más intuitiva: si viajas al pasado, en cuanto haces un cambio (quizá el propio viaje ya se debiera considerar como cambio), divides la línea en dos. O, también podemos verlo como que existen múltiples líneas de tiempo y viajamos entre ellas (de nuevo, algo más similar a un "teletransporte" entre universos).

Aquí, si cambias las cosas en una de las líneas, ese cambio no tendría repercusión en las otras líneas. Es lo que ocurre en "Regreso al Futuro". Cogiendo como ejemplo a Terminator, no te serviría de nada volver al pasado para "salvar a la humanidad" (de tu línea temporal original) porque, como mucho, salvarías a la humanidad de la línea temporal a la que vas (bonito acto altruista, pero casi que para no arreglar nada "a los tuyos", no creo que montes semejante pitote).

El problema de Terminator es que trata de fundir los dos paradigmas: tanto John como Skynet existen (supuestamente) porque en el futuro alguien volvió para cambiar una guerra de ese futuro.

Esta línea presenta la modalidad "línea temporal única que no se puede modificar". Ha de ser así para que tanto John como Skynet pudieran existir siempre (en una visión de líneas múltiples, esto no se sostendría), y siempre haya un momento en el que se vean obligados a viajar al pasado. Visualizadlo como que, desde la creación del Universo, lo que tenía que pasar ya estaba dibujado así: __O__

La "cagada" del argumento, en este caso, es que todo envío de Skynet al pasado es fútil. Ha perdido. Siempre perdió, y debería saberlo.

P.D.: El título es de "La década contagiosa", de los inefables Académica Palanca.