10.4.06

Por las calles de la vida (A veces pasan cosas)

A veces vuelvo a pasear por las inclinadas calles del pueblo de mi infancia. De mi pueblo. El pueblo donde, por las noches, aún puedes ver el rastro de la vía láctea cortando el cielo. El pueblo donde, al amanecer, no escuchas nada. Absolutamente nada. Y cuando empiezas a temer por una posible pérdida de audición, llega desde lo lejos el estridente eco de las golondrinas, que cruzan la calle a toda velocidad. Escuchas a los gorrioncillos que, al otro lado de la ventana, se apoyan en el tendedero para charlar entre ellos.

A veces, decía, vuelvo a pasear por las inclinadas calles del pueblo de mi infancia. Y, de repente, echo a correr con la mínima excusa, calle arriba a toda velocidad. Retrocedo cinco, diez, quince, casi veinte años en mi vida, y me siento de nuevo libre, sin ningún tipo de ataduras. Cuando llego arriba, mi corazón está desbocado; creo que de niño hubiera llegado más rápido y sin problemas, aunque recordando lo eternas que parecían las cuestas, seguro que ahora iba mucho más rápido. Todo ha cambiado de escala. A veces prefiero el ahora, otras prefiero el entonces. Ahora soy mucho más yo, pero entonces podía vivir solo sin sentirme solo. A veces se gana, y otras, se queda subcampeón.

1.4.06

Harry, King Kong y unos bonitos animalitos (Esta mañana me he levantado...)

Estos días voy un poco de culo, y ya he olvidado muchas de las cosas que quería "autodejarme" puestas en este mi santuario de recuerdos. Así que, antes de que se me olvide, voy a poner lo que aún recuerdo.

Anteayer tuvimos el placer de asistir a una charla del traductor de películas como El Señor de los Anillos, Harry Potter, Las cenizas de Ángela y otras. Fue una charla tremendamente amena, y me fascinó escuchar hablar a un hombre con tanto amor por la lengua (¡o más!) como el que le profeso yo, acerca de esa pasión.
Se me olvidó decirle que, aprovechando que tiene una amiga en la R.A.E., le mandara una patada en el culo de mi parte a quien tuvo la genial idea de añadir la acepción "cederrón" al diccionario. Pero bueno, al menos le pre-avisamos de que no metieran la gambada de traducción de "el misterio del príncipe" y mantuvieran el título original "el príncipe mestizo", o incluso, "el príncipe sangre-sucia".

Más tarde, una buena amiga y yo fuimos a ver King Kong aprovechando el ciclo de cine en catalán de los Neocines para el que los estudiantes teníamos entrada gratuita. La peli, para quienes la hayan visto, dura tres horas. Nuestra sesión comenzaba a las 7. A las 8:50, justo cuando la bella protagonista salía de un tronco para encontrarse con una "sorpresita", encienden las luces y apagan la pantalla. La gente, un poco descolocada, piensa que es un intermedio, y muchos salen al servicio o a estirar las piernas. Dos minutos después, las luces se apagan y vuelve la acción desde donde lo habían dejado. ¡Pero a la gente no le había dado tiempo de volver! Si era un cambio de bobina, podrían haber avisado para que la gente no se marchara. En fin, eso no fue todo: a las 10:15, a tres minutos para el final de la película y comienzo de los títulos de crédito, de nuevo se encienden las luces. Volvemos a quedarnos con cara de "¿Y ahora qué? ¿Hay otro cambio de bobina o nos acaban de mutilar la película?. Esperamos unos tres minutos por si acaso, y después acabamos aceptando la cruda realidad.
En fin, la película me gustó bastante. Pobre bicho, sufrí mucho. Aunque ni punto de comparación con lo que sufrí en el Episodio III (que volveré a ver precisamente en este ciclo, si el cuerpo aguanta...).

Y por último, otros bichos encantadores que buscan dueño. Siguiendo los pasos de mi incontinente amiga, quiero promocionar también este blog acerca de mascotas pendientes de adopción. Es una iniciativa genial, ya que te ofrecen no sólo información "administrativa" del animal, sino una pequeña descripción acerca de su carácter. Si estáis pensando en comprar un animal, pasáos primero por aquí. Seguro que os lo agradecerán.