23.2.26

Pantacruel

El pequeño androide, Fæ-, vomitaba el consabido mensaje de bienvenida a los turistas que acababan de desembarcar, para eliminar ciertos miedos infundados:

—El nombre de nuestro agujero negro local y su estrella satélite, Gargantúa y Pantagruel, fue asignado en honor a la película clásica «Interstellar» y, de rebote, a los voraces gigantes clásicos franceses. Pero, por supuesto, esto supone un agravio y una tremenda injusticia.

El robot miró en silencio el espectáculo que suponía ver el sistema binario por el ventanal, a la espera, siempre consistente, de que alguno de los turistas le preguntara por qué esos nombres suponían un agravio y una tremenda injusticia.

—¿Por qué esos nombres suponen un agravio y una tremenda injusticia?
—Me alegra que me hagas esa pregunta, joven. Es una proyección de una muy mala concepción sobre los agujeros negros, con un punto de gordofobia. Es una creencia muy extendida que los agujeros negros absorben toda la materia que hay alrededor, engulléndola para siempre.
—Y... ¿Y no es eso verdad? —preguntó, no sin cierto recelo, otra criatura.
—Es cierta la parte de que la materia que caiga en ella no va a salir. Pero los agujeros negros no aspiran ni absorben nada. No, al menos, de forma distinta a como lo hace cualquier otra estrella o planeta: simplemente deforman el espaciotiempo con su presencia. Si algo termina atrapado en su campo gravitatorio, igual que haría en cualquier otra estrella o planeta, pues ciertamente se va a quedar ahí. Pero, excepto por el hecho de que ese algo no va a tener forma de escapar de él, no tiene nada de especial en ese aspecto con respecto a, por ejemplo, el planeta en el que estamos. Y no por ello nos metemos con él y lo llamamos, no sé, planeta Carpanta. Si nosotros cayéramos en cualquier estrella, tampoco podríamos salir, casi nada puede tampoco. Así que podríamos sustituir a Gargantúa por un patito de goma mastodóntico de su misma masa y todo seguiría exactamente igual.


Los pequeños rieron ante la imagen fantástica de un patito de goma de proporciones siderales con un sistema solar orbitándolo. Ahora tendrían un millón más de preguntas. Fæ- marcó ese ítem de la lista y pasó al siguiente punto.


Esta entrada participa de la iniciativa Divagacionistas.

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